El Necronomicón Nazi

 

Necronomicon_Nazi

 

 

Amores de contrabando, amores escondidos, amores eternos, Miles Davis, tesoros perdidos, subastas de libros, amistades traicionadas, peligrosas organizaciones neonazis, Lovecraft y su increíble e imaginativo mundo, el esoterismo nazi, el juego de la oca…

 

 

La novela

«Tal vez el mundo no sea otra cosa que una imprenta gigante
produciendo miles y miles de ejemplares de El Necronomicón»


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He aquí una de las novelas negras más originales de cuantas se hayan escrito en los últimos años. Vicente Álvarez inicia con El Necronomicón nazi la serie de aventuras del extraño investigador Ariel Conceiro, un bibliotecario de la Universidad Valle-Inclán que antaño tuvo ínfulas de escritor y que hoy, hastiado de su trabajo, no pierde ocasión de disfrutar con una canción de Miles Davis, un Vega Sicilia y un libro abierto. Este personaje basa su vida en la lectura, a menudo de ejemplares incunables hallados tras largos años de investigación, y posee una mente privilegiada para el enlace de datos obtenidos en cientos de lecturas. Según se define él mismo: «Soy un gótico. Amo la alquimia, la magia, las catedrales, los monstruos y los misterios. Soy un templario. El último».

 

Conceiro descubrirá, a través de su amigo librero Matías Palermo, la existencia de una versión adaptada por los nazis de aquel Necronomicón mágico, esotérico y acaso diabólico del que tanto fabulara H.P. Lovecraft.

 

Se trata de un libro que presumiblemente podría abrir las puertas de un universo paralelo en el que habitarían seres malignos dispuestos a borrar la vida tal y como hoy la conocemos. Ahora una organización pro-nazi pretende usarlo para sus propios intereses.

 

Ante semejante posibilidad, Conceiro no duda en adentrarse en una investigación cuya finalidad es prevenir un acto delictivo: el uso del citado libro. De este modo Vicente Álvarez invierte los patrones de la novela negra, creando a un personaje que en este caso intuye un crimen a la vuelta de la esquina y que, ayudado por una hermosa profesora de su misma universidad y un experto en informática, trata de adelantarse a las intenciones de la organización pro-nazi. Así, investigando sobre algo en lo que tal vez ni siquiera él mismo cree, el protagonista especula sobre la posibilidad de que Himmler visitara la Abadía de Montserrat buscando una copia de aquel libro capaz de desatar todas las fuerzas del Averno, y también especulará sobre la posibilidad de que un hombre, Markus Thaler, esté fingiendo su muerte una vez tras otra para no dejar pistas sobre su paradero.

 

Hilvanando historias leídas en libros antiguos, buscando fotografías de tiempos pasados y entrevistando a ancianas que vivieron la II Guerra Mundial, el detective recorrerá gran parte de los grandes misterios de nuestro tiempo, desde la organización científico-esotérica de los nazis –la Anhernerbe– hasta el posible poder mágico de los anillos de las SS; desde el manuscrito Voynich hasta los hijos secretos de Hitler; desde la Sangre Real simbolizada en el Santo Grial hasta el Tesoro de Arimatea; desde el tráfico de mujeres hasta el rodaje de snuff-movies.

No hay misterio o asunto metafísico que no encuentre alojamiento en las teorías del investigador de libros Conceiro, quien en esta primera aventura se verá impelido a luchar contra una organización que no pretende otra cosa que instaurar un IV Reich gracias al poder de El Necronomicón nazi.

De este modo, Vicente Álvarez demuestra su incondicional pasión por los libros, relatando una historia apasionante donde todo, absolutamente todo, transcurre entre las estanterías de alguna biblioteca. El autor rinde un merecido homenaje a un escritor arrinconado por la crítica especializada: H.P. Lovecraft. En El Necronomicón nazi no sólo encontraremos información sobre el libro del que tanto hablara «el loco de Providence», sino que también descubriremos las pasiones ocultas del autor de La llamada de Cthulhu, adentrándonos en su universo, conociendo sus filias y fobias, y en definitiva acercándonos a su figura.

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«He visitado templos, palacios y museos desde el minarete de mi biblioteca»

© Vicente Álvarez 2017