“La Navidad cuenta” es un fascinante proyecto apadrinado por el escritor José Ignacio García que tuvo la feliz idea en el año 2009 de hacer un libro-regalo para las fechas navideñas, un libro de blosillo que pudiera competir a modo de reclamo navideño con el de un mechero a un bolígrafo, de esos que regalan los comercios. En estos tiempos donde prevalece el consumismo exagerado y se pagan altos precios por cualquier regalo, es encomiable la iniciativa que busca promover el hábito de lectura a partir de un regalo.

'La Navidad cuenta' es, como describió el padre de la obra al presentar el año pasado el proyecto, «un libro grande en un formato pequeño». Tras el éxito de 'Contamos la Navidad', del que se repartieron 18.000 ejemplares, en 2010 ha visto la luz un nuevo recopilatorio de relatos navideños bajo el título 'La Navidad cuenta', del que se han editado 10.000 ejemplares.

'La Navidad cuenta' ha reunido, en esta ocasión, a 18 autores y a 18 ilustradores.

 

“La doble vida del doctor Otto Nabaldian” es una peculiar aproximación al mundo navideño. Una isla de la que nadie puede escapar, salvo en Navidad, cuando la estrella surca el cielo; un faro maldito repleto de leyendas; un pasado doloroso que no deja de perseguir al protagonista; una historia de amor que no ha olvidado. Un cuento borgiano (con las diez palabras preferidas del maestro argentino), con ecos de “Lost” y de un viejo telefilm que nunca pude olvidar y del que desconocía título y autor. Sólo su recuerdo lacerante y magnífico: para agradecer la inspiración busqué por todos los sitios el telefilm y acabé descubriendo que se trataba de “Regreso a Moria”, dirigido por Mateo Gil: que conste mi agradecimiento.

 

“La Isla es una mitología más. Es un instante, una hipótesis, el libro de arena, la luz de la memoria. Allí converge todo el pasado, la infancia, el amor. Para el pequeño Otto, el mundo conocido se reducía a la Isla. Había nacido allí y allí debía morir. Lo sabían todos. Era una enseñanza aprendida y asumida. La vida para ellos, los habitantes de la Isla, se había convertido en una magnífica y desoladora profecía literaria”.


© Vicente Álvarez 2017